Revisión técnica durante la visita. Detección de riesgos y oportunidades. Conclusiones accionables para decidir.
Estructura, envolvente y materiales. Humedades y patologías habituales. Instalaciones principales (visión general).
Cubiertas, bajantes, montantes, zonas comunes. Antigüedad y estado aparente. Riesgos potenciales y mantenimiento.
Agua y saneamiento (fugas/obsolescencia). Electricidad (cuadro, seguridad básica). Climatización y calefacción (condiciones generales).
Aprovechamiento de luz, espacio y vistas. Redistribución esquemática y condicionantes (muros, bajantes, huecos). Priorización por impacto/viabilidad.
Definir carácter y confort del futuro hogar. Criterios contemporáneos, atemporales y a medida.